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6 PRODUCTOS TECNOLÓGICOS QUE CAMBIARÁN NUESTRAS VIDAS EN UN FUTURO PRÓXIMO

6 PRODUCTOS TECNOLÓGICOS QUE CAMBIARÁN NUESTRAS VIDAS EN UN FUTURO PRÓXIMO

Aunque parezca lo contrario la tecnología cada vez avanza más deprisa. Quien nos iba a decir en los 90 (cuando llevábamos nuestros móviles “ladrillos”) que hoy día tendríamos uno que sería toda pantalla, que podríamos manejarlo deslizando el dedo por ella y que sería un conglomerado audiovisual. No solo eso, los televisores han ido evolucionado mostrando pantallas cada vez más grandes, mas finas y con una calidad visual cercana a lo que el ojo humano ve (¿os acordáis de vuestro antiguo y pesado televisor?). No hay que echar mucho la vista atrás, un par de décadas nos pueden servir para comprobar que estamos avanzado tecnológicamente de forma bastante aceptable, tal vez no al punto del que nos mostraban películas como Blade Runner (que nos trasladaba a 2019) pero si tenemos una tecnología hoy día que en la actualidad sería tachado de brujería. Por tanto no es descabellado pensar que puede lograr la sociedad de aquí a dentro de unos años y lo que ahora no puede parecer descabellado, mañana podría ser una realidad.
Por ello hoy os quiero traer una serie de productos tecnológicos que hoy día están entre nosotros en su forma más primaria, pero que no faltará mucho para que se conviertan en el pan nuestro de cada día.

Para empezar un tema que está hoy día en alza y que los más casuals no lo ven como tal es la inteligencia artificial, ya está entre nosotros y en cada uno de los productos que utilizamos más a diario (como smartphones, tables u ordenadores). Alexa, Cortana, Siri o los nuevos asistentes virtuales como el de Xiaomi o el mejorado de Google, son la avanzadilla de lo que podemos esperar en un futuro próximo, son los abuelos de esas presentaciones ficticias conocidas como Skynet (Terminator) o Viki (Yo, Robot) por poner algunos ejemplos. Cada día los programadores y desarrolladores avanzan intentando mejorar su I.A. para ayudar al ser humano y facilitarle el camino en sus tareas diarias, buscan que sus asistentes puedan responder preguntas más complejas y variadas y que sus respuestas sean más humanas. En la presentación del último smartphone de Xiaomi estos mostraron su asistente virtual (que era de texto) pero cuya forma de expresarse impedía averiguar si estabas tratando con una persona o un bot. La gran Google lleva tiempo mejorando su propia versión con la que han podido incluso tener una especie de conversación aleatoria y según diferentes comunicados, tienen preparado el llamado botón rojo por si la cosa se sale de madre.
Vinculado a la Inteligencia Artificial y casi unidas de mano está la robótica. La robótica lleva varios años a nuestro servicio presentado a veces como auténticos mastodontes de hierro, metal y engranajes. Productos tecnológicos que han servido para ayudar en diferentes sectores pero que a la par han diezmado muchísimos puestos de trabajo. El ser humano tiene que adaptarse a los nuevos tiempos pero ¿que pasaría si el siguiente paso en la mejora de la robótica pasa por crear productos a nuestra imagen y semejanza? Japón es la pionera en esto y aunque en los medios televisivos no hablen mucho de eso, en el país del sol naciente no descansan en su afán de crear robots con apariencia humana. Si seguiis al actor Will Smith en algunos de sus canales, habréis podido ver como en un cómico contacto ha tenido un encuentro con Sophia, la robot que está dejando perplejos a medio mundo con sus variadas y (aparentes) respuestas no programadas. En cambio otros utilizan la robótica pero no quieren acercarse al parecido humano y aunque tienen forma humanoide o de animal su función está más centrada en el servicio al ser humano. Imaginad ahora si unís Inteligencia Artificial muy desarrollada con un robot con apariencia humana.
Y si ya a día de hoy la población está enganchada a sus respectivos smartphones, con la llegada de la realidad virtual y aumentada, podemos darnos por perdidos. Puede que esta última frase apunte a un futuro catastrófico pero solo hay que ver en algunos la dependencia que crea estos tipos de dispositivos en él. Aún con todo, tanto la realidad virtual como la aumentada bien usadas pueden ser un tecnología muy a tener en cuenta y con muchos beneficios. Ya la tenemos entre nosotros aunque de de una forma algo costosa y algo primerizo. Oculus Rift, HTC Vive o PlayStation VR son la santa trinidad a lo que dispositivos de realidad virtual se refieren, pudiendo mostrar en sus gafas mundos en primera persona que de otra forma no podríamos ver. Son productos caros, que requieren de muchos cables y demás, por lo tanto no es algo que pueda adquirir todo el mundo (no son algo fuera de alcance, pero si para pensárselo antes de gastarse el dinero en ellos). Si queréis vislumbrar lo que esta tecnología podría ofrecernos en unos años de forma totalmente desarrollada, podéis soñar un poco viendo la película de Steven Spielberg “Ready Player One“. Con respecto a la realidad aumentada gracias a los smartphone y su tecnología integrada en las cámaras podemos “palparlas” y de esta forma ver dinosaurios en nuestras mesas o capturar Pokémon en la calle, pero el verdadero paso lo darán gafas como las Hololens de Microsoft.

                                  LA CIENCIA DE HOY ES LA TECNOLOGÍA DEL MAÑANA

Si te gusta conducir puede que este anuncio no te llame la más mínima atención, pero si te gustaría tener coche pero te da reparo el conducir la cosa cambia.  es que los coches autónomos son casi una realidad ya que se habla del 2020 cuando las principales marcas del sector comiencen a sacar sus modelos y ya para el 2025 cuando la tecnología esté al alcance de todos (y por ende más barata) y se distribuyan de forma masiva. El tener un coche que se conduzca “solo” traerá consigo seguramente varios cambios en las regulaciones de coches, en las carreteras y en la seguridad vial. Pero sobre todo puede ser un punto de inflexión en varios negocios en los que los conductores se dan auténticas palizas, como pueden ser el de mensajería o los consabidos camioneros. ¿La implementación de los coches autónomos será el debacle de estos puestos de trabajo? El tiempo lo dirá, pero queda menos de lo que se espera.
¿Recordáis que cuando querías copiar un dibujo simplemente lo calcabais? Ese era el paso más rudimentario para conseguir una copia, a no ser que fueras un experto dibujante que copiara a ojo tal cual. Tiempo después llegarían las grandes impresoras a las diferentes oficinas de empresa, para luego cada hogar tener su propia versión en miniatura. Las impresoras se han adaptado a los nuevos tiempos, pero su evolución ha sido más práctica. Las llamadas impresoras 3D pueden lograr gracias a un tinta especial (no me preguntéis su funcionamiento) el crear esculturas de lo que queramos y hayamos programado en el ordenador. Es como cuando querías imprimir algo de forma tradicional pero esta vez acabará formando una escultura (aunque hay diferentes parámetros para la creación); una impresora 3D para el hogar ronda entre los 200-300€ pero más allá del precio es increíble saber que se han creado auténticas obras de arte como las prótesis de brazos para personas necesitadas de una bella factura técnica y artística. Una impresora 3D pude abrir un mundo de posibilidades y ayuda.
Y si a algunos no os gustó el cambio de la peseta al euro, poca gracia os tendrá que hacer cuando llegue la hegemonía del bitcoin. Esto puede que tarde, pero que todas las monedas del mundo se aúnan en una única y encima sin forma física, es un hecho que tarde o temprano se cumplirá. Al ser una divisa electrónica y estar descentralizada, nadie controla esta moneda digital y sus servicios y seguridad están fuera de toda duda. Al parecer es una moneda que grandes empresas y usuarios mas metidos en el sector de internet conocen, utilizan y controlan ya hoy día pero que tardará (como ya he comentado antes) en desbancar en su totalidad a las monedas actuales, por lo menos hasta que el mayoritario grupo casual entre en él.

Como podéis observar son grandes avances que ya están haciendo sus primeros pinitos en la actualidad y que serían impensables años atrás. Ahora, dadle a la tecnología 20 años más ¿os podéis imaginar lo que surgirá?